Elvis Presley. El rey del rock and roll

En 1960, el rey del rock and roll contaba 25 años y acababa de concluir su servicio militar de dieciocho meses en una base americana en Alemania. El que fuera signo de la rebeldía de los adolescentes durante los últimos años cincuenta había aprovechado su patriótica partida para lavar su imagen y revisar llano como un peligro potencial para la moral de los chicos y chicas de su edad sino como un vocalista de cualidades excepcionales y, sobre todo, enormemente rentable para la industria discográfica.
 Durante los sesenta Elvis Presley abandonaría temporalmente los conciertos en directo para dedicarse a las películas, pero siguió vendiendo discos. En 1968, su triunfal retorno a los escenarios significaría el inicio del fin: nueve años de gira, que sólo se interrumpirían con su muerte, en 1977, acaecida, como no entre dos conciertos.
A principio de los años 80, antes de la explosiva llegada del fenómeno Michael Jackson, Elvis Presley ostentaba casi todos los records de la historia del rock: más de 700 temas grabados 600 millones de discos vendidos hasta su muerte, 45 títulos vendedores de más de un millón de ejemplares, mil millones de telespectadores en el concierto de Hawai, 1090 conciertos con más de 5000 espectadores, cien Cadillacs… La empresa Presley sigue funcionando. Su ex mujer, Priscilla Beaulieu  publicó una biografía muy rentable, además de aprovechar su condición de “viuda del rey” en series televisivas de gran éxito, su hija inició asimismo una carrera en la canción y de cine. Hay un Elvis Presley Boulevard en Memphis, donde el día del aniversario de su muerte es día de luto o y no se trabaja. Se puede visitar Graceland, su gran mansión, y ver las reliquias del rey, sus vestidos, sus muebles, su tumba, la fuente de Pepsicola que adornaba su jardín, entre muchas otras excentricidades inimaginables.
En el mundo entero, sus pósters siguen estando entre los más vendidos. La reedición en disco compacto ha relanzado las ventas de sus títulos, sobre todo con los recientes cinco compactos que registran sus grabaciones de los años cincuenta. Evidentemente, el mito de Elvis Presley sigue siendo una verdadera mina inagotable de ingresos.

Un muchacho del Sur

Como casi todos los pioneros del rock and roll, Elvis Aarón Presley había nacido en un estado del Sur, concretamente en Tupelo, Mississipí, el 8 de Enero de 1935.
El parto fue muy duro, dado que los exámenes previos no dejaban ver que la madre, Gladys, llevaba en su seno a una pareja de gemelos. Después de nacer Elvis, su hermano gemelo, Jesse Garon Presley, nació muerto, y fue enterrado al día siguiente; todo ello causó una gran desesperación en su madre quien se propuso, a partir de ese mismo día, proteger a su hijo único contra el mundo. Muchos biógrafos han querido ver en este amor fuera de lo normal que ligaría a Elvis con su madre uno de los factores desestabilizadores del carácter del cantante.
Vernón Presley, padre de Elvis, había hecho de camionero, de dependiente y de peón de la construcción, pero no duraba en ningún trabajo; mantuvo a la familia no sin dificultades a menudo se encontraba en el paro. La familia vivía en una modesta casa de la periferia del pueblo con un par de habitaciones y los lavabos en el patio. Elvis tuvo una infancia más o menos normal de blanco de clase media baja de un estado del sur. Acudía regularmente con su madre a la iglesia, y allí tuvo el primer contacto con la música; al respecto, años más tarde declararía: “me encantaba escuchar el coro; resbalaba de las piernas de mi madre para estar de pie de escuchar y cantar junto a él. La iglesia me enseñó lo único que he aprendido sobre canto, todo lo demás ha venido de forma natural”. A los 8 años Elvis canto en público por primera vez, precisamente la capilla de la escuela. El director del centro decidió enviarlo a la Mississipí /Alabama Fair, una feria en la que había un concurso para pequeños cantantes locales. Elvis cantó, en aquella ocasión, Old Shep, una canción popular que había aprendido en casa; la canto sin micrófono ni acompañamiento alguno, de pie sobre una silla y obtuvo el segundo premio, consistente en cinco dólares.
Sus años de juventud los pasó Elvis vagabundeando a espaldas de sus padres en Shakerag el barrio negro de Tupelo, con un amigo de color. En el guetho se topó por vez primera con la música negra, el blues rural que interpretaban en sus horas de ocio los campesinos negros, además de un puñado de artistas que, en número creciente, estaba empezando a introducirse en las radios negras y en las compañías discográficas. El blues seguía siendo, a principios de los años cuarenta muy apreciado por la gente de color en los estados del Sur.
Las radios negras, que todavía eran poco numerosas, no atraían apenas atención de los blancos del Sur, más interesados en la música country, de clara ascendencia blanca, una mezcla de diferentes folclores europeos acomodados por los creadores de una música brincado hora y pueblerina, denominada hillbilly y de corrientes más urbanas y duras, como el honky tonk (nombre que servía para designar a los burdeles de Nueva Orleans y, en consecuencia, a la música, generalmente de piano, que en ellos se interpretaba). Ha esto se añadían las “canciones vaqueras”, muy en boga en la época. Todo ello formaba un idioma musical complejo, conocido con la denominación de county and western swing, que habría de ser, juntamente con el clubes, la influencia principal sobre el joven y maravillado Elvis.

Es muy difícil explicarse el estilo musical que habría de popularizar Elvis Presley, que fui llamado primeramente rockabilly y que generó posteriormente el rock’n’roll impropiamente dicho sin tener en cuenta esta doble influencia, simultánea, y ya desde su más tierna infancia, de dos músicas tradicionales de los estados del Sur, la blanca y la negra. El mérito de Elvis consistió precisamente en conseguir hacer realidad esta síntesis mágica, en vencer la segregación cultural aunando dos músicas de orígenes técnica y socialmente muy diferentes, opuestas desde siempre por la tragedia de la esclavitud.

Memphis, Tennessee

La ciudad sureña de Memphis en el centro neurálgico de la música negra del Sur de los Estados Unidos. Si Nashville era el núcleo principal de la industria discográfica destinada a un público blanco, sobre todo a través de las grabaciones de música county, en Memphis se concentraban los músicos negros de blues que aspiraban a convertirse en algo en el mundo del espectáculo por los estudios de grabación de clubes más activo se encontraban en esta ciudad y la actividad de los músicos era rica, variada y muy intensa.
El padre del joven Elvis, desahuciado por emitir cheques sin fondos, se había trasladado, como muchos otros antes que el, a la gran capital del sur rural para buscar un empleo. Se encontraba en la capital desde hacía ya tiempo y pensó reunir a la familia, esperando que las cosas fueran mejor. Para su décimo tercer cumpleaños, el chico pidió a sus padres una bicicleta, pero era demasiado cara, así que su padre se gastó doce dólares y le compró una guitarra. Con el instrumento en los brazos descubrió, tan tempranamente, su verdadera vocación. Se ejercitaba escuchando las canciones por la radio y las aprendía, o bien pedía prestados discos a vecinos o amigos de sus cantantes preferidos, desde los bluesmen John Lee Hooker y Howlin'Wolf a cantantes como Ernest Tubb y Jimmi Rodgers.
Ello no dejaba de ser novedoso, puesto que, a pesar de que en la actualidad parece claro que las raíces del rock’n’roll eran una mezcla de ambas corrientes, en la época parecía una excentricidad.
La música negra tenía su público, y la blanca el suyo y los dos géneros no tenían, en la época ningún punto de contacto. Los negros consideraban el común country insípido y sentimentaloide, mientras que los blancos detestaban el blues al que juzgaban deprimente y pecaminoso.
En Memphis, los Presley vivieron en una habitación sin cocina y se las arreglaban con un hornillo.
El baño debían compartirlo con otras tres familias. Pero la suerte debía cambiar.
El Sr. Presley encontró un empleo cuarenta dólares la semana, en la United Paint Company, mientras que la madre de Elvis consiguió ser contratada como ayudante de enfermera en un hospital de la ciudad.
Ello permitió inscribir al muchacho en la Hume Higt School, centro en el que cumplía todos sus estudios secundarios. Pero Gladys, siempre pensando proteger al muchacho, la acompañaba la escuela, lo que en ninguna manera contribuía a favorecer su imagen entre sus compañeros.
Pero de repente, empezó a vestirse de forma extravagante, contraviniendo evidentemente los gustos de su madre al respecto. Combinaba chaquetas rosas con pantalones negros, y se dejó crecer el pelo en las patillas. Le gustaba cantar, y, aunque al principio sólo hacia delante de sus amigos, después empezó a actuar de los conciertos del colegio.
En esta época Elvis Presley era un adolescente solitario e introvertido, a pesar de que, según la leyenda, sus éxitos femeninos no le dejaban tiempo para el amor.
Sus intereses en la música se centraban en el boogie, y llevaba el pelo engominado y bastante largo para la época. Su piel oscura y sus cabellos morenos, su cara, con una muesca desdeñosa siempre en ristre, sus vestiduras excéntricas, inspiradas en la moda negra (camisas de colores vivos, corbata oscura, zapatos de colores) llamaba la atención forma más que despertar el respeto o admiración de su entorno, le convertían en un marginal.
Durante un tiempo estuvo trabajando como portero nocturno en el cine Loews State, pero fue despedido cuando lo encontraron fuera de su puesto, mirando la película que estaban proyectando. En 1953, una vez terminado sus estudios secundarios, el joven abandonó la Humes High School y encontró un empleo como dependiente en la en Precision Tool Company, y luego, conduciendo camiones para la Crown Electric, por 35,00 $ a la semana.
El tímido Presley tenía únicamente dos pasiones en su vida: la música y su madre. Su primer hito conocido en el mundo de la música habría de vincular sus dos pasiones en un mismo acto, conmovedor y revelador al mismo tiempo: su primera grabación sería un regalo para su madre y estaría dedicada a ella, ya desde la misma elección del título: That’s all right,Mama.
Ilusionado por un talento que fue el mismo comenzaba a intuir, Elvis intentó que le contratara Sam Philips los Estudios Sun, que albergaba a músicos blancos y negros y que tiene una importancia capital del despegue de todo movimiento rock’n’roll.

La primera grabación

Al parecer, Sam Philips andaba buscando, desde hacía más de un año, “un cantante blanco que cantara como un negro”. Tras enterarse de esta oportunidad única, Elvis Presley asistió a una prueba en los Estudios Sun, pero no se atrevió a creer en las intenciones de Philip y propuso, pues, canciones muy alejadas del modelo negro, versiones de los Ink Spots y de Bill Monroe, grandes figuras de la época de géneros típicamente county como el blue grass, del que Monroe era abanderado.
Pero hasta que no se decidió a interpretar una adaptación de un bluees de Arthur “Big Boy” Crudup, en That’s all right,Mama, no consiguió el contrato.
Éste había de ser su estilo.
El día 6 de juliol de 1954, se graba el histórico disco Sun número 209: en la cara A, That’s all right, Mama, de Crudup; en la cara B, un tema de bluegrass, Blue moon of Kentucky, de Bill Monroe, eso sí cantado con todo el empuje y la sabiduría negras de este “mestizo” del rock’n’roll.
En adelante, toda la carrera de Elvis Presley se caracterizaría por esta dualidad ya simbolizada en su primera grabación : dos músicas, la negra y la blanca, una frente a la otra cara y paradójicamente, la cara A del disco de un cantante blanco, es la cara negra, mientras que es la B la que presenta la canción de folklore blanco.
En este momento  tuvo una importancia crucial en la carrera del futuro rey del rock and roll otro personaje, también apellidado Philips, Dewey, que sin embargo, no tenía ningún parentesco con el patrón de la Sun Records. Dewei Philips era disque jockey en la emisora WHBQ de Memphis y, a pesar de ser blanco, era un apasionado de la música negra. Que se entusiasmó con el fisco de Presley y empezó a emitirlo de forma regular en su programa Red Hot’n’Blue. Corría el mes de julio de 1954, y Philips recibió tantas llamadas de entusiasmados oyentes que decidió localizar a Presley para poder entrevistarlo en  su programa, Elvis intentó evitar la entrevista, arguyendo que no sabría que decir. Philips le tranquilizó, y sólo le pidió que no dijera “nada sucio” mientras estuviera en antena.
Los oyentes que habían mostrado su fidelidad desde el primer día a la voz de Elvis se sorprendieron al saber que este era blanco a los pocos días, la Sun Records recibía un encargo de 5000 copias del famoso disco, cifra díez veces superior a la tirada normal de cualquiera de sus artistas.
El disco, que vendería un total de 20.000, representó un hito y rompió una tendencia, popularizada por Billi Haley, que proponía una música conformista para uso exclusivo de blancos, sin pulsión alguna de conflicto, sin ningún contacto con la realidad del sur, una tensión constante entre dos culturas completamente enfrentadas.
A partir de su sintomático primer disco, Elvis habría de desarrollar de forma continua este estilo, influenciado por unas maneras “negras” más pronunciadas.
Su presentación en escena era ya mucho más provocativa y menos convencional.
Sus vestidos (normalmente camisa negra y corbata blanca, un atentado al “buen gusto” imperante), su célebre juego de piernas, sus sensuales contoneos de caderas, sus jadeos ante el micrófono, shut up exagerado, sus chaquetas llenas de lentejuelas, similares a las de los artistas negros, habrían de atraer contra el todo el odio de los poderes establecidos.
En algunas ciudades se prohibieron sus conciertos, al tiempo que florecían mil y una asociaciones anti rock’n’roll, que no dudaron en calificar la música de Elvis como “una música de negros, animal y vulgar”. Otra asociación emitía un comunicado no menos duro: “ la obscenidad y vulgaridad de la música rock’n’roll son manifiestamente un medio de rebajar al hombre blanco y a sus hijos al nivel del negro. El rock’n’roll es parte integrante de un complot para socavar la moral de la juventud que nuestro país. Tiene carácter sexual, inmoral y es el mejor camino para fusionar ambas razas”. La brigada para el respeto de las buenas costumbres se decidió también a filmar un concierto a sus espaldas, para así poder acusarlo de obscenidad ante un tribunal de justicia.

La fórmula negra

Sin embargo, el ataque contra Elviss era demasiado brutal y directo, y al mismo tiempo, ingenuo. El modelo propuesto por Elvis era imparable, y la juventud norteamericana, que esperaba la llegada al mundo de la música de un Mesías de la rebelión adolescente parecido al que en el cine estaban ya representados por Marlon Brando o el recientemente fallecido James Dean, acogió al nuevo rey con los brazos abiertos y se puso de inmediato de parte de Elvis.
Además, es muchacho era muy simpático, y en las entrevistas por radio hacía reír con sus respuestas ocurrentes espontáneas a todo su público. Después de todo, quizás era inofensivo…
Evidentemente, el hecho de que sus discos se vendieran de modo asombroso contribuyó a esta prórroga que el sistema parecía otorgar a este discolo rebelde. Probablemente, se pensaba, acabaría volviendo al redil. Y de hecho, el sistema le engulló.
A lo largo de todo ese año de 1955, la fórmula iniciada con su primera grabación iba a funcionar de maravilla: una sutil mezcla de música negra y blanca, separadas a ambos lados del disco, pero unidas por la mágica estrella del King Elvis.
El segundo disco de Presley sequía pues, el mismo principio en la cara A aparecía un tema de Ray Brown, Good rockin’tonight, de indiscutible sabor negro; en la cara B, una balada (una de las primeras de quien ha sido calificado como el baladista más conmovedor de la historia de la música popular), de carácter más ligero, influenciada por el western swing. El siguiente disco de Elvis presentaba la misma estructura, y si Milkcow blues boogie, una versión del tema del bluesman tejano Sleepy John Estes, hacía pensar en un blues cantado por un cantante negro, You’r a heartbreaker, en la cara B era indiscutiblemente un tema blanco.
En poco tiempo después aparecería otro de los grandes éxitos de los inicios de la carrera de Elvis Presley, el sencillo, con Mistery train, una pieza animada por Junior Parker muy próxima al blues de Chicago, en la cara A, presentaba otra gran canción en la cara B, I forgot to remember to forget, que, siguiendo el modelo ya característico, era un homenaje a la estrella de la música contry Charlie Feathers, autor del tema. Mistery train, le convertiría en uno de los ídolos de la juventud negra que, a través de Ray Charles, Little Richard y Chuck Berry empezaba a aficionarse por la música del rock’n’roll. Los aficionados negros no escuchaban ni a Bill Halley ni a los cantantes blancos de Nashville. Elvis será distinto.
Grabada en Memphis, con un sonido Memphis auténtico; cantaba blues de una forma muy, muy negra y, a pesar de su raza blanca, su alma era inconfundiblemente negra; no había duda, bastaba con escuchar su voz.
La influencia negra la música de Elvis ha sido contestada mil y una veces a lo largo de toda su carrera. Muchos abanderados de la autenticidad de la música negra acusarían a Elvis de robarle la música a la gente de color. Otros a firmarían que la cuestión estaba fuera de discusión: Elvis tan sólo era un cantante blanco, que tal vez interpretaba temas de clubes, pero también éxitos del contry.
Sin embargo, el cantante negro de blues y soul Rufus Thomas respondería todos con una sentencia que haría historia “Elvis le dio una inyección más fuerte a la música negra que ningún artista negro”. Mientras tanto, el dios del soul más negro y orgulloso, James Brown, comparaba Elvis con Jesucristo.
Año 1955 había de consagrar, por tanto, el nacimiento de un género, el rockabilly, cuyo modelo y características estarían ya bien definidos en los discos grabados por Elvis Presley desde el principio gran éxito de la propuesta de Elvis movió a muchos jóvenes blancos del Sur, siempre atraídos por la música de los negros, a intentar esta síntesis entre su cultura musical de origen, el góspel blanco, el western swing, el hillbilly por un lado, y una influencia musical, muy mal vista en los círculos musicales blancos de los estados sureños tema pero de un potencial dramático y artístico impresionante, el blues, que, sin embargo, se veía aplastado por los convencionalismos racistas cada vez más acusados y violentos de la comunidad la desde su sello discográfico mestizo, el gran Sam Philips se ocuparía de dar la oportunidad a todos estos jóvenes que, siguiendo el modelo de Elvis, habría de dar un empuje definitivo la música de rock.

La aparición del Coronel

Desde el año 1956, Elvis Presley se convertiría en un fenómeno de la música popular de los Estados del Sur, y su fama empezaba a extenderse por el resto de la unión. En este momento la modesta compañía discográfica que había propiciado su espectacular despegue, la Sun Records, que no podía permitirse pagar grandes adelantos, le empezaba a parecer demasiado pequeña. Cuando el trabajo empezó a hacerse más complejo y delicado, el papel de mánager se confío a Bob Neal, un disc jockey de Memphis. Pero Elvis se estaba volviendo una empresa demasiado difícil de gestionar.
Thomas Andrew Parker, apodado "Coronel Parker"
Además, la creciente fama del Rey no se había visto acompañada por un incremento de las infraestructuras de producción de la compañía de Memphis. Lejos de preocuparse ante la previsible marcha del número uno del catálogo, Philips se centraría en la promoción de los jóvenes valores que habían crecido tras la estela de Elvis, y que según el boss, podían perfectamente colmar el espacio vacío que dejaría aquel tras su partida.
Como era de suponer, estas optimistas perspectivas no se verían acompañadas por la realidad. Así, ni Jonhnny Cash, ni Carl Perkins, ni Roy Orbison estarían a la altura, y, aunque sus discos no se venderían mal, las cifras de estos músicos no alcanzarían en absoluto las de Presley.
El paso a una gran compañía estaba cantado. Pero Elvis necesitaba de alguien que pudiera llevarle sus asuntos, un mánager astuto que supera defender sus intereses. Y en ese momento apareció Tom Parker, un oscuro personaje que supo explotar los talentos del rey del rock and roll y le llevó al inalcanzable pedestal en el que permanecería Elvis durante todos los años se sesenta y una parte de la década posterior.
Thomas Andrew Parker, apodado "Coronel Parker" organizó la carrera de Elvis con precisión.
Le consiguió prestigiosas actuaciones y convenció a sus padres de que él era el único capaz de convertir a Elvis en una super estrella; el nuevo empresario de Elvis llevó las negociaciones para la firma del cantante con la gran compañía RCA, y a partir de ahí, el fenómeno Elvis obtuvo ya sin discusión envergadura nacional.
El contrato le proporcionó a Sun Philips una cifra astronómica para la época, cuarenta mil dólares mientras que el propio cantante ganaría 5000 con la operación.
Pero Parker no se limitó a gestionar el enorme patrimonio que el genio de Elvis proporcionaba. El Coronel maleó a voluntad la imagen del ídolo, y, a sabiendas de las reticencias del sistema, introdujo un nuevo look, tanto exterior como interiormente, más acorde a los dictados de la poderosa industria del espectáculo.
 Los shows televisivos y sus discos del primer periodo en RCA (1956-1960) presentaban al músico ligeramente más calmado. Su estilo cambio desde el rockabilly más rebelde hacia un género mucho más comercial, el rock and roll. 
Los hits de de esta época siguen jugando con el equívoco entre las dos tendencias y apuntadas en el inicio de su carrera.
Las primeras grabaciones para RCA empezaron en Nashville, cuna del country, el 10 de enero de 1956, y los títulos elegidos fueron I got a woman, versión de un gran tema de Ray Charles y Heartbreak hotel, otro de los demás característicos de los primeros discos de Presley.
Luego vendrían I'm counting on you y I was the one. Las revistas musicales más importantes de los Estados Unidos nombraron a Presley "el nuevo talento del año" county& western.

Presley manía

Su primera aparición En televisión se producía muy poco tiempo después, el 28 de enero de 1956. Tras verle cantar temas como Blue suede shones, el mítico título de Carl Perkins o Heartbreak hotel, las líneas telefónicas de la cadena de televisión CBS se vieron saturadas por cientos de llamadas. Presley había hecho furor por su forma de cantar y de moverse, presentan un estilo que había de ser un escándalo en la puritana América de la época.
Presley era ya un mito antes de grabar su primer álbum.
Este se publicaría en abr de 1956, con el simple título de Elvis Presley.
Incluía canciones grabadas en los Estudios Sun y que no habían sido publicadas, al lado de material más reciente, grabado después de su fichaje por RCA. En el primer mes se vendieron 360.000 copias del disco, un hito en la historia de RCA y aproximadamente el triple de lo que vendía las estrellas de la época.
Portada de revista de la época
La preyslemanía había explotado definitivamente, y a los ojos de los padres americanos constituía un verdadero peligro para la inocencia de las generaciones más jóvenes, que veían en el Rey un símbolo de la rebelión que traspasaba el aspecto musical. Sus influencias blues parecía totalmente fuera de lugar, insultantes y la propia portada del disco era completamente rompedora: Elvis asía su guitarra como sido un arma se tratara, y tenía la cara contraída en una mueca crispada, en vez de estar relajado y sonriente como solían hacerlo los cantantes "formales".
En 1957 Elvis ya era millonario. A principios de año había adquirido Graceland, en Memphis, la gran propiedad que sería su casa para siempre. Era un edificio de dos pisos, rodeado por trece acres de jardín y muy protegido. En ese momento se había convertido en un sinónimo de éxito, y los programas de televisión se peleaban por obtener su concurso.
El célebre presentador Ed Sullivan le ofreció la elevada cifra de 50.000 dólares para que participara en tres momentos de su espectáculo de los domingos por la tarde. El el show tuvo éxito rotundo, a pesar de la censura de los responsables de la cadena de televisión, que obligaron a los cámaras a enfocar a la estrella siempre de cintura para arriba, a fin de evitar la imagen en pantalla de sus obscenos movimientos de pelvis, precisamente los que le otorgarían el sobrenombre de " Elvis the Pelvis".

La aventura del cine

Pero ante todo ello, Elvis había tenido un encuentro que habría de marcar su trayectoria posterior. En hábil de 19056, a raíz de unas actuaciones en Las Vegas (que, por cierto, se saldaron con un sonoro fracaso, al actuar preysle y ante un público de mediana edad que estaba cenando), conoció al productor de cine Hal Wallis, que le propuso trabajar en Hollywood . Con la firma de este contrato se iniciaría lo que se ha dado en llamar la "industria Elvis Presley", que explotaba la imagen del cantante para detener toda clase de objetos desde pósters y fotografías hasta tejanos, chaquetas, y botas, pasando por gafas, lápices de labios, pegatinas y animales de peluche.
Elvis con Ann Margret
La primera película del R fue Love me tender, título extraído de uno de sus éxitos, una formidable pieza lenta en la que Elvis lucía otro de sus talentos, el de baladista de excepción. El filme se estrenaría en noviembre de 1956, y a partir de ahí, Presley se vio monopolizado por el cine, que hacía poco había perdido a James Dean. Evidentemente, los productores pensaron de inmediato en el bis para sustituir a ese símbolo de la juventud prematuramente desaparecido, aprovechando el magnetismo irresistible del cantante.
En sus primeros filmes de 1957 y 1958, Elvis siguió cultivando la actitud típica del rock and roll, eliminada ya la influencia negra: la "crisis adolescente", a la que añadía la ropa provocativa, el estilo que marcaría toda una generación.
Al mismo tiempo Elvis se había convertido en una institución administrada por el " coronel". Poco a poco, el que fuera rebelde de 1954 se hundía en el conformismo del establishment rock.
A love me tender, que sería despreciada por la crítica, pero no así por el público, le seguiría una película casi autobiográfica, cuyo título que provenía también de otra gran balada de Elvis, Loving you.
La fórmula de este filme funcionó de tal manera ante el público que en 1958 se repetiría en Jaihouse el rock, en la que Elvis interpretaba el papel de un ex presidiario que, tras haber cumplido una condena injusta, encontraba el camino del éxito como cantante del rock and roll.
( music-video de Jailhouse Rock)
Con 32 películas rodadas entre 1957 y 1972, Elvis ostenta una especie de record para el rock. Pero por desgracia, sólo algunas producciones, entre 1957 y 1961, merecen la pena; entre éstas destacan las citadas Love me tender, dirigida por Robert Webb en 1957, Loving you, de Hal Kanter, (escucha el tema Loving you )así como Gl blues de Norman Taurog (aquí el tema Gl blues), ambas de 1960, y, sobre todo, Jailhouse rock de Richard Thorpe, y King Creole de Michael Curtiz (aquí el tema King Creole), ambas rodadas en 1958.
 El resto de su producción fue completamente comercial, sin ninguna aspiración artística ni interés por establecer las bases de un nuevo cine musical.
King Creole sería la última película de Elvis Presley antes de una pausa para cumplir con sus deberes patrióticos.
Servicio militar en Alemania
En 1958 Elvis partía hacia Texas para cumplir su servicio militar.
Fue ahí donde le anunciarían una terrible e inquietante noticia: su madre, Gladys, había sido ingresada de urgencia en el hospital, y se le diagnostica va una hepatitis aguda.
La Sra. Presley pudo ser trasladada a Memphis, pero sus condiciones empeoraron con rapidez, y, cuando se decidieron avisar a su adorado hijo, ya era demasiado tarde.
Gladys Presley moría el trece de agostó de 1958 a causa de una infección cuya naturaleza no logró ser averiguar da por los médicos que la cuidaron.
Obviamente, la muerte de su madre había de representar un durísimo golpe para Elvis, que de todas formas volvió a su destino como soldado. Al final de las prácticas en el campamento tejano, fue enviado a una base americana en Alemania, donde a pesar de recibir un trato similar al de sus compañeros, posee ya una vivienda propia y ciertos pequeños privilegios que le ayudaron a hacer más llevadero el forzado "exilio".
Los discos del Rey, grabados antes de su partida, siguieron saliendo y vendiéndose durante este periodo; en marzo de 1959, se publicaba A fool such as I, en junio, A big hunk o'love y en setiembre el álbum A date with Elvis, grabaciones que contribuirían a mantener vivo el mito hasta el regreso de la estrella.

Después de su servicio militar, Elvis regresó, en 1960, con un aura de responsabilidad inédita.
El coronel Parker se encargaría de operar el milagro. El antiguo rebelde regresaba a casa como modelo de patriota, como símbolo para toda la juventud, renegando definitivamente de su imagen de adolescente rebelde que movía lasciva mente las caderas al ritmo de blues. Al llegar grabaría un show televisivo en Miami nada más y nada menos que junto a Frank Sinatra, un símbolo como pocos del establishment, muy adecuado, pues para apadrinar le en este triunfal regreso a la patria. Elvis recibió por welcome Home Elvis la cifra de 125.000$, ¡por tan sólo seis minutos de trabajo!.
A continuación grabaría el álbum Elvis is back! que, no obstante, representaría únicamente un paréntesis en su trabajo de actor, pues, casi de inmediato o se puso a las órdenes de un nuevo director para rodar C. I Bluees, un filme que explotaba la imagen de soldado del cantante.

En 1960 su padre se casó con Dee Elliott, sin la aprobación de Elvis, que ni siquiera acudiría a la ceremonia.Poco tiempo después se publicaba el segundo sencillo desde el regreso, It's now or never , una lamentable adaptación de la canción napolitana O Sole mio, que vendería más de veinte millones de copias.
Luego llegó el turno de otra de las baladas de oro de Elvis, are you lonesome tonigh, y antes de fin de año, el rey grababa el álbum de gospel His hand in mine, que permaneció en las listas de éxitos durante buena parte de 1961.
Pero la actividad principal de Elvis en estos momentos seguía siendo el cine. 
Flaming Star, su siguiente película, estuvo lista a finales de 1960, y tras ella llegada Wild the country, ya en 1961. Pero estas dos películas representaron un bajón considerable en la aceptación del Elvis actor y no tuvieron un gran éxito.
La figura Elvis funcionaba, pero no así sus películas.
Los productores se dieron cuenta enseguida que Elvis no gustaba al público cuando interpretaba papeles dramáticos. La intuición fue certera, y a partir de ese momento le encasillaron en un papel simple y frívolo, que le permitiera poder cantar bastantes canciones; el primer ejemplo basado en el modelo se convertiría en el mayor éxito cinematográfico de Elvis Presley.
Blue Hawaii daba una pista de lo complicado de la trama argumental, combinaba los elementos que marcarían el cine posterior del cantante, muchas chicas, canciones ligeras y amables, y una historia de amor simple y sin complicaciones.
En este mismo año de 1961 Elvis decidiría retirarse de la escena musical. Después de ofrecer dos conciertos de beneficiencia en el Ellis auditorium de Memphis y en Honolulu, Hawai, se propuso no volver a pisar un escenario y dedicarse enteramente al cine.
Esta época estuvo marcada por un aislamiento roto únicamente por sus apariciones en las películas y por la aparición de algunos discos, que normalmente eran bandas sonoras extraídas de sus filmes.
Con Barbara Eden en el film Flaming Star
En 1962 llegaron tres nuevas películas Follow tath dream, Kid Galahad y Girls¡Girls¡Girls!. Esta última, que también se rodó, como Blues Hawai, en la isla del pacífico, acabo de dar una popularidad tan enorme a Elvis entre los habitantes de este estado que éste se convertiría en una especie de héroe, a mente su mejor propagandista.

En 1963 se estrenaron It happened at the eorld's fair y Fun in Acapulco, esta última al lado de Ursula Andress. Pero estaba a punto de llegar el año 1964 y un amenaza se asomaba al reino de Elvis. Ese fue el año del desembarco de los Beatles en Estados Unidos, y el público americano respondió de un modo tan entusiasta al sonido del grupo británico que dejó de estar atención a toda la música americana del momento.
Elvis era una institución y pudo soportar el golpe, pero, aun así, su popularidad se resintió. Además, su estancamiento cinematográfico y musical le tenía, en aquellos momentos, totalmente atenazado, sin capacidad de reacción, por lo que sin poder valorar lo que el descenso de su fama representaba se dedicó a seguir filmando películas frívolas e inconscientes, como Kissin'cousins, y a grabar canciones que no resistían la comparación con el tremendo empuje que los iv muchachos de Liverpool imprimían a su arte.
Así, mientras los de Beatles publicaban She loves you, Elvis lo hacía con One broken heart for sale, una olvidable cancioncilla que no resistió el enfrentamiento en las listas de éxitos con el hit del grupo inglés.

A la vista del descenso de popularidad de la máxima estrella de la compañía, la Metro Goldwyn Mayer se propuso realizar un lanzamiento de lujo. Para ello se eligió a una estarlette sensual y provocativa que parecía ideal para el carisma y la imagen de Elvis.
El romance del cantante-actor con Ann Margret dio mucho que hablar a lo largo de todo el rodaje de Viva las Vegas. Y si la película funcionó bien, no sucedería lo mismo con la verdadera o presunta relación entre los dos protagonistas. Al parecer la única intención al respecto de la actriz era atraer a todas las revistas y, tras haber logrado su objetivo dijo a Elvis plantado y desilusionado.
Hacía ya tiempo que se “decidían” idilios de Elvis con todas las estrellas con las que protagonizaba sus películas. Si primero fue Tuesday Weld y luego Ursula Andress, parecía que con Ann Margret el asunto iba más lejos. Sin embargo después de finalizado el rodaje el rey volvió sólo a Graceland.
Tras este filme se produciría una verdadera debacle artística Elvis rodaba tres películas al año y grababa algún que otro sencillo de escaso atractivo, que no lograron frenar la caída del ídolo, perjudicado por la enorme popularidad que las bandas inglesas y sobre todo los citados Beatles estaban cosechando en los Estados Unidos.
Pero si en el plano musical Elvis parecía más que enterrado, en el cinematográfico su presencia en los filmes insignificantes en que participaba seguía vendiendo. En 1965 le propusieron un millón de dólares por película, mas del 50% de la recaudación, para rodar Girl happy u Harum Scarum, y el Rey aceptó. Luego regresó a su querida Hawaii para rodar Paradise-Hawaiian style, que era su película numero veinte.
En esta época volvería a aparecer en la vida de Elvis Presley una muchacha llamada Priscilla Beaulieu. Hija de un oficial de aviación, había sido presentada al cantante durante su estancia en Alemania. Priscilla se trasladó en seguida a Graceland, ocupando una la de la gran mansión, y se puso estudiar danza y declamación. Elvis, enamorado de su chica, pero también de su mansión, planteaba mil y unas reformas: “…estoy orgulloso de mi Graceland, nunca me marcharéde aquí. Siempre estoy haciendo reparaciones por la casa, y he tenido la maravillosa idea de poner el techo de mi dormitorio todo de terciopelo. Me gustan los colores brillantes, como el naranja, el rojo y el amarillo”.
Sin embargo y a pesar de los planes optimistas, tras una grave discusión con Elvis, Priscille ya le abandona y regresaba con sus padres a San Francisco.
Este periodo coincidió con los primeros problemas físicos del cantante. De carácter depresivo, le era tremendamente fácil adquirir unos kilos de más. Durante estas crisis depresivas podía llegar a encerrarse y no querer ver a nadie durante días.
Irritable, si empezaba a plantear el regreso a la música.
Queriendo rescatar a sus acompañantes de los años cincuenta, Scotty Moore y Bill Black, se acabaría enterando de la reciente muerte de éste último, con lo que el proyecto quedaba otra vez en nada.
Pero Elvis siguió insistiendo en una vuelta a la música. 
A pesar de su popularidad, no había encajado en el ambiente hollywoodiense y soportaba con más irritación que paciencia la envidia que despertaba en un medio como el del cine. Además, a partir de 1966 sus películas dejaron de ser taquilleras. En este momento volvió a aparecer Priscilla en escena y ambos empezaron a hablar de proyectos de matrimonio.

El rey se casa

El día 1 de mayo de 1967 Elvis contrajo matrimonio con Priscilla en la máxima intimidad, con sólo cien parientes y amigos que fueron invitados a Las Vegas sin saber a que acudían.

Una vez en el hotel se les informó lo que sucedía y se les instó a no abandonar el recinto hasta la hora de la ceremonia.
Tras la boda, la pareja no se fue de viaje de luna de miel. Por el contrario, Elvis se dirigió inmediatamente a Hollywood para rodar su película número 25 titulada Clambake, mientras que el 8 de junio se iniciaba el rodaje de la siguiente, Speedway.
Boda  con Priscilla Beaulieu
Tres meses después de la boda, Elvis anunciaba que Priscilla ya estaba embarazada; en octubre voló a Arizona para empezar el rodaje de Stay Away, Joe. (Aquí tienes una secuencia)
El 1 de febrero de 1968 nacía Lise Marie, a los nueve meses exactos del matrimonio de Elvis y Priscilla. Al parecer, en la centralita de la clínica se recibieron más de díez mil llamadas de aficionados que querían informarse o bien felicitar a la feliz pareja. Pero esta fue la última muestra de simpatía por parte de unos aficionados que le estaban olvidando lentamente.
Y llegó el show de la NBC. Cuando se anunció que el Rey iba a rodar un espectáculo televisivo, enteramente musical, quedó claro que Elvis no había arrojado la toalla. El show titulado The ’68 comrback(parte I) y (II parte) (el regreso de 1968) se convertiría en el punto crucial de la carrera de Elvis Presley.
Según los planes del coronel Parker el show debía mostrar al público la figura del Presley padre de familia.
La grabación del programa tendría lugar en una semana;  el extraordinario show, emitido por la NBC el 13 de marzo de 1968, presentaba a un Elvis vestido de cuero negro, en un ambiente familiar y nostálgico, en el que se recreaba la música y la atmósfera de los años de sus grandes éxitos.
Mucho más sincero que en sus fantasmagóricas apariciones cinematográficas, el rey se jugó a una sola carta su carrera, apostando claramente por la música.
Su espectáculo fue un éxito enorme, y en todo el país los discos de rock’n’roll empezaron a competir de nuevo con la música pop. Era el regreso de Elvis, quien años antes se había retirado de la carretera. Más motivado que nunca, Elvis volvió a los estudios de grabación, registrando entre enero y febrero de 1969, una treintena de piezas que figuran entre las mejores de toda su carrera.
 Las grabaciones tuvieron lugar en Memphis en donde Elvis no había vuelto a grabar desde los tiempos de sun records.
Su relanzamiento como cantante preveía su retorno a las giras, así como su abandono del cine. También económicamente su decisión representó o un buen negocio; cobrando a cien mil dólares cada concierto. Elvis ganaba mucho más que con el cine, donde necesitaba quince semanas de trabajo para conseguir un millón de dólares. Tras sus primeras actuaciones en Las Vegas en donde Elvis se presentó o en extraordinaria forma, el cantante programó una serie de giras que, de 1970 en adelante, le tuvieron ocupado durante seis meses al año. Las cifras de venta de sus dos nuevos sencillos Suspicious mind y Don’ cry dady se elevaron a más de un millón de copias para cada uno.
Pero el matrimonio de Presley estaba en crisis. Sus largas estancias en Las Vegas, ciudad llena de tentaciones para un ídolo como Elvis, pondrían en guardia a Priscilla, sabedora del ejército de chicas dispuestas a todo con tal de ser invitadas a las fiestas de Elvis o, por supuesto, a compartir su cama. En mayo, Presley firmaba un contrato con la Metro Goldwin Mayer por tres películas más, y en el julio empezaba en Los Angeles los ensayos para los conciertos programados para agosto en Las Vegas.
La primera de estas películas,That’s the way it is, era un reportaje de sus conciertos.
Parecía que Elvis quería recuperar el tiempo perdido y su actividad en todos los ámbitos era frenética. En Memphis se le otorgaba el reconocimiento que se concedía a los ciudadanos más importantes al cambiar el nombre de la Highway 51, la calle en la que se encontraba Graceland, por el de Elvis Presley Boulevar.
En 1972, tras la publicación de American trilogy y Burning love, se anunciaron cuatro conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York, ciudad en la que Elvis nunca había actuado hasta entonces. Asistieron a los conciertos unos 80000 espectadores, una cifra más o menos igual a la de los que no pudieron asistir por falta de entradas. El concierto del 10 de junio se grabó y público en un álbum que lleva por título Elvis as recorded at Madison square garden.( Escucha el concierto completo) Un mes más tarde su matrimonio con Priscilla tocaba su fin, tras cuatro años de vida en común.

El rey ha muerto

En enero de 1973, Elvis protagonizaba Aloha from Hawwaii, el primer show televisivo trasmitido por satélite al mundo entero: se estima que mil millones de espectadores le vieron ese día; en febrero,RCA distribuía un millón de copias del doble álbum que recogía la actuación. La recaudación del conciertos edonde o íntegramente el estudio del cáncer, actitud que Elvis había prodigado desde siempre, puesto que una parte de sus ingresos se destinaba a beneficencia.
Pero precisamente en el momento de mayor popularidad Presley atravesaba una aguda crisis personal, consecuencia, entre otras cosas, de su reciente divorcio.
Amargado, solo, deprimido, Presley volvió a engordar ya consumir medicamentos contra una serie de problemas físicos, no siempre reales, que lo afligían.
Entre 1973 y 1974 el cantante fue internado cinco veces en un hospital en el trascurso de pocos meses. Una cura de estómago, iniciada en 1975, le provocó retenciones de líquidos y un espectacular aumento de peso: a pesar de las dietas, Elvis comentó  casi treinta kilos en menos de un año.
 Con cuarenta años recién cumplidos, Elvis intentaba volver a estar en buena forma física para poder acudir a los espectáculos de Las Vegas programados para agosto, pero pero los médicos le aconsejaron reposo absoluto al menos hasta fin de año.
 En 1976 Elvis celebró algo menos de cien conciertos, su cifra más baja desde 1970.
Al empezar el año 1977 Elvis proyectaba una gira que debía llevarlo por primera vez mas Alla de las fronteras de Estados Unidos. Paradójicamente, y por primera vez en mucho tiempo, parecía tener ganas de actuar, y justo en el último día de su vida si había entretenido ideando nuevos cambios para los shows. La muerte le sorprendió en el baño de su casa. Después se supo que los últimos siete meses se habían recitado a Elvis Presley más de 5.000 calmantes y estimulantes. Elvis era una nueva víctima del rock’n’roll.

***En este enlace tienes más de una hora con 68 Comeback Special (Video-music)
***En este enlace tienes horas de musica de Elvis en un video(Music)
***En este enlace tienes 50 canciones de Elvys en un playlist(Music)

Comentarios

  1. bon dia Anna: 21/6/12
    Sempre t'he dit que les teves entrades, no son normals, sinó que son mes aviat: unes autèntiques tesis doctorals. Jo crec que en llegir-mele's un parell de vagades més, i estaria preparada per presentar-me davant de qualsevol tribunal examinador.
    Referent a la teva mascota, em recorda a Mª Aurelia Capmany, que deia que ella preferia el gat al gos, perquè els gossos, opinava, es veia ben clar, que no eren feliços, amb la cara de llàstima, que tots posaven. I aquest pensament la neguitejava. jajajaja!. I el teu gosset, respon, perfectament a la seva apreciació.
    t'envio moltes abraçades per tu, i una carícia pel teu Sir.

    ResponderEliminar
  2. Vaya tela Sir, te vas a convertir en la sucursal directa y fiable de la Wikipedia. Desde luego esta entrada no tiene nada que envidiarle a las de la biblioteca virtual por autonomasia.
    Me encanta Elvis, pero siempre me he querido quedar con su primera etapa, tan rebelde, inconformista y con tan buenas canciones de buen rock and roll. Cuando se afincó en Las Vegas con esos trajes, que a todos sus imitadores y fans tanto les gusta colocarse, pero que resultan bastante ridículos, se acomodó y poco a poco fue degradándose a si mismo hasta tu triste final.
    Pero fue grande, muy grande, fue el Rey.

    Un abrazo fuerte

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

EN MI CORAZÓN

EN MI CORAZÓN