martes, 30 de octubre de 2012

El silbido.


Esta entrada está dedicada al silbido humano (no confundir con el registro de silbido, que es el registro vocal más agudo de la voz) ,  el llamado también puccalo, Whistle, siffleur o silbido  que es la producción de sonido mediante el control cuidadoso de una corriente de aire que fluye a través de un pequeño agujero.
El silbido es un sonido agudo, resultante de hacer pasar aire (soplando o aspirando) a través de los labios fruncidos,  ayudándose o no con los dedos.
El sonido  varía con la posición de los labios, la lengua o los dientes. La boca actúa a modo de caja de resonancia.
El silbido está más presente de lo que nos parece en  el mundo de la música; su uso puede no gustar y tiene  retractores,  pero son muchos los testimonios, a lo largo de los años, de celebres "silbadores" y  de piezas musicales en las que interviene  "el silbido" en sus composiciones y esta entrada lo que pretende es hacer una recopilación extensa de ello.
Alice J Shaw



Alice J Shaw (1853-1918)
Artista de vodevil, la primera mujer silbadora conocida como La belle siffleusè del siglo XIX , en el Musical Courier de 1931,
se dijo que "en su repertorio no cabian ni el jazz ni las canciones corrientes y sus presentaciones eran igualmente sensacionales en los 
salones de reyes, zares, emperadores o maharajás"





Fred Lowery

 Fred Lowery, El silbador ciego (1909-1984) llamado El rey del silbido. Acompañó a celebres figuras del espectaculo por los años 1930 hasta 1955, y grabó numerosos discon con el sello Columbia, Decca y MGM

 Indian Love Call
William Tell Overture  
 Poor Peter Parakeet 

Ronnie Ronalde




El britanico
Ronnie Ronalde (1923-)

 If I Were A Blackbird 
Tritsch Tratsch Polka  
Bells Across the Meadow   
Il Bacio  
In a Monastery Garden  
Soldiers In The Park 


Muzzy Marcellino

Muzzy Marcellino (1912-1997)

Willow Weep For Me 
Time For The Kids
The High And The Mighty
Big Noise From Winnetka 
Cocktail Capers.

 Toots Thielemans


 Toots Thielemans(1922-)
 Bluesette







Tamás Hacki, (1944-)

Hungarian physicist,
 J. Strauss polka
Füttykoncert
Classical Whistler
Hacki Tamas El Condor Pasa
 Induló 



 Ron McCroby




 Ron McCroby

Scrapple From The Apple 
When You Wish Upon A Star 
Temas varios en el programa de Jhonny Carson
The Jazz Whistler (Jazz Club Blue Wisp en Cincinnati Ohio.)


 Roger Whittaker




 Roger  Whittaker(1936-)
 Finnish Whistler
 The Rising Of The Lar
  Mexican Whistle



Alessandro Alessandroni


Alessandro Alessandroni(1925-)  la música de Ennio Morricone:
Fistful of Dollars
Un sacco bello
Per qualche dollaro in più
Il buono, il brutto, il cattivo


 Geert Chatrou  ganador de  la Convención Internacional de silbadores, en 2004, 2005 y 2008 

Entre todos podemos hacer 
esta entrada, como otras,  más completa 
así que está abierta a sugerencias para añadir.

domingo, 28 de octubre de 2012

Don quijote (ballet)

Presentada en el Gran Teatro del Liceo en Barcelona desde el 24 al 28 de octubre

American Ballet Theatre en Don Quijote.

Don Quijote es un ballet basado en el capítulo XIX del segundo libro de "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", original de Miguel de Cervantes. Coreografiado en su origen por Marius Petipa con música de Ludwig Minkus. Estrenada en 1869 en el Teatro Bolshoi de Moscú

"Una auténtica celebración de la danza clásica". Así aplaudía la crítica del Washington Post la última reposición de la versión de Don Quichotte que el American Ballet Theatre mantiene en su repertorio desde 1978.
Actua por primera vez en la ciudad condal, protagonizada por el matrimonio de bailarines Paloma Herrera y James Whiteside, quien sustituirá a Julio Bocca tras sufrir éste una lesión.
La noche del miércoles la pareja protagonista fue interpretada por la bailarina Xiomaria Reyes, la artista cubana que ha llegado a bailarina principal de la compañía, y el bailarín norteamericano Cory Stearns. Ambos estuvieron brillantes a lo largo de toda la función. Si bien Stearns no es la pareja habitual de Reyes y esto produjo ciertos desequilibrios en el famoso grand pas de deux del tercer acto, su profesionalidad los salvó con nitidez. Reyes realizó los 32 fouettés dobles y en un alarde de virtuosismo añadió una dificultad: hizo girar a la vez el abanico que llevaba en la mano. Por su parte el apuesto Stearns mostró un giro y salto de gran precisión.
La atracción principal será asistir al debut en Don Quijote de la nueva estrella de la compañia, Ivan Vasiliev, que será en la segunda función del próximo sábado junto a otra estrella rusa, Natalia Osipova, pues ambos provienen del Teatro Bolshoi de Moscú..







Esta "fantasía española" pone a prueba a sus bailarines exigiendo un gran virtuosismo, incorporando a sus movimientos verdaderas exhibiciones de la técnica académica más pura y refinada en series de momentos coreográficos que piden precisión y mucho talento.

DON QUJOTE

Música Ludwig Minkus, con arreglos de Jack Everly/Direcció Kevin McKenzie con Susan JonesCoreografia Marius Petipa i Aleksandr Gorski/ Director d’orquestra Ormsby Wilkins/ Escenografia i vestuari Santo Loquasto/ Il·luminació Natasha Katz/
Orquestra Simfònica del Gran Teatre del Liceu
Bailarines principals en el Liceu
Quiteria: Paloma Herrera, Elisabet Boylston, Xiomara Reyes, Natalia Osipova, Polina Semionova, Yuriko Kajiya
Basilio: James Whiteside, Cory Stearns, Ivan Vassiliev, Daniil Simkin

Ver vídeo de Don Quijote (Act III) con Yuriko Kajiya y Daniil Simkin

Fotos: Gene Schiavone, Rosalie O’Connor, Hidemi Seto i MIRA

miércoles, 24 de octubre de 2012

La música folk. La música de los 60

A principios de la década de los 60 se desarrolló un fenómeno de revitalización de la folk músic, a partir de los modelos de los grandes folk-singer de los años de la Gran Depresión: Woody Guthrie y Cisco Houston, que recorrían el país en una época difícil y dramática para los Estados Unidos, expresando su descontento.
 Ya en 1801 la canción norteamericana se expresaba en términos de denuncia de las injusticias que tenían lugar al principio del proceso de industrialización. Era una época de continuos choques y fricciones entre obreros y empresarios donde los conflictos a menudo desembocaban en rebeliones y levantamientos. Gran parte de estos acontecimientos serían relatados a través de canciones.
Con la aparición de los sindicatos y su defensa de los intereses obreros las canciones fueron reunidas en cancioneros de bolsillo.

  Leadbelly
Sonny Terry



Brownie McGhee

Little Red Songbook
(Pequeño cancionero rojo)
Mc McClintok compiló el famoso Little Red Songbook  (Pequeño cancionero rojo) para la organización industrial Workers of the World.
La crisis económica mundial de los años 30 sería el caldo de cultivo del que nacería nunca acciones de crítica social hasta bien entrados los años,  con la característica de que el cantante no sólo relataba una situación dada sino que expresaba su intención de intervenir en los acontecimientos con la voluntad de modificarlos.
Con el perfeccionamiento de los medios de información cambiaron las cosas, ya que cualquier canción recién compuesta ya no necesitaba ser trasmitida de boca en boca, sino que podía alcanzar una gran audiencia.


Woodrow Wilson Guthrie conocido como Woody Guthrie recorrió el país viajando en trenes de carga, en camiones, trabajando a salto de mata y creando un patrimonio de canciones ligadas a la vida cotidiana del trabajador intermitente y vagabundo, de los miembros afiliados a los sindicatos. Guthrie fue, por derecho propio, el representante máximo de esta generación de artistas-activistas de vida errabunda, para quienes la composición de canciones no era un trabajo ni algo ajeno a su realidad cotidiana, si no la extensión de su compromiso, de la experiencia del elemento cotidiano, convirtiéndose en bardos y narradores de toda una época, que vivían lo que cantaban.

Escucha a Woody Guthrie
 la más famosa de sus composiciones, la canción   This Land Is Your Land


Para Guthrie, Cisco Houston, Phil Ochs, Pete Seeger, Lee Hays, y los grandes cantantes negros como Leadbely, Sonny Terry y Brownie McGee, el folk-song era algo que se basaba en la experiencia directa de los acontecimientos.
Toda esa experiencia acumulada en canciones no se perdía sino que era recogida por alguna editora. El catálogo Folkways se consideró enseguida como una referencia obligada sobre la música popular blanca, dando una idea de cuáles eran las técnicas vocales e instrumentales en boga en el campo norteamericano entre 1920 y 1950.
Entre las recopilaciones encontramos: Old Harp Singers, Progressive Bluegrass and Other Instrumentals, o a The Ritchie Family of Kentucky...

Progressive Bluegrass 
and Other Instrumentals:
The Ritchie Family of Kentucky.  
 Jean Ritchie











The Cherry Tree Carol   
 Sweet William and Lady Margaret  
Careless Love  
Hangman  
Little Musgrave Lord Thomas and Fair Ellender   
O Love Is Teasing  
Barbry Allen 

La corriente crítica de canciones combativas de los parados y sindicalistas de la época Roosevelt se manifestó a través de Depression Songs, Social Music y American Moonshine and Prohibitión.
A parte del folklore específicamente blanco, Folckways  también edtitó algunos cantantes de blues típicamente rural como  Big Joe Williams (Escuchalo aquí    y  aquí)Big Bill Broonzy Escuchalo aquí,    y Memphis Slim (escuchalo es 1 hora de grabación).
De todos los poetas folk, fue Woody Guthrie  , quien mayor influencias refería sobre los cantantes posteriores. Moriría en 1967 a consecuencia de una larga enfermedad, legado más de mil letras de canciones, muchas de las cuales siguen vivas; también dejó testimonio escrito o de sus andanzas en libros como Bound For Glory.
Pete Seeger su discípulo más popular propugnando el compromiso político del folk-son
y fundando el grupo  The Weavers, en la tradición de los legendarios Almanac Singers un grupo de cantantes el folk sindicalistas al que había pertenecido junto a Guthrie.


Escucha  AQUÍ   The Almanac Singers   en la siguienete recopilación de 30' de duración:

We Shall Not Be Moved
Roll The Union On - 2:15
Casey Jones (The Union Scab) - 4:16
Miner's Lifeguard - 6:10
Solidarity Forever - 10:00
You've Got To Go Down And Join The Union - 12:51
Hold The Fort - 15:30
Get Thee Behind Me, Satan -17:51
Union Maid -20:22
I Don't Want Your Millions, Mister (All I Want) - 22:28
Talking Union - 25:21
Union Train - 28:12
Which Side Are You On? - 30:28








Pete Seeger
Peter Seeger, uno de los grandes del folk. Discipulo de Woody Guthrie

*** Pete Seeger - If I Had a Hammer Songs of Hope & Struggle
.01. If I Had a Hammer
.02. Banks of Marble -
•03. Which Side Are You On
•04. Casey Jones (The Union Scab)
•05. Talking Union -
•06. Joe Hill -
•07. Union Maid -
•08. Step by Step -
•09. Solidarity Forever -
•10. Where Have All the Flowers Gone -
•11. Talking Atom -
•12. Crow on the Cradle -
•13. Last Night I Had the Strangest Dream -
•14. Study War No More -
•15. Bourgeois Blues -
•16. River of My People -
•17. Hold on (Hand on the Plow) -
•18. We Shall Overcome -
•19. He Lies in the American Land -
•20. Well May the World Go -
•21. Turn, Turn, Turn -
•22. Tomorrow Is a Highway -
•23. Oh, Had I a Golden Thread -
•24. We'll be A-Doubling -
•25. Arrange and Rearrange -
•26. If I Had a Hammer -


 Which side are you on  Banks of Marble
 Wild Rover

 *** Pete Seeger - "Forever Young"
*** Pete Seeger - God's Counting On Me, God's Counting On You
*** Pete Seeger Remembers His Late Wife Toshi, Sings Civil Rights Anth



Los 70: época de cambios
Los años 70 estuvieron marcados por una creatividad extraordinaria, y no sólo en el ámbito artístico. Fue una época en la que occidente sufriría profundos cambios mediante una especie de revolución cultural y moral, un período inconformista, en conflicto con las reglas y la tradición, abocado hacía la novedad y la ruptura. Los jóvenes de esa época ya no otorgaban su confianza a los modelos en boga ni a los comportamientos tradicionales. Había efervescencia y sed de renovación a todos los niveles.
Los Estados Unidos se hallaban en estado de fermentación social. Acababa de cerrarse el oscuro período del maccartismo y de la guerra de Corea, y comenzaba el de la retórica más hipócrita de la exaltación tecnológica, de los contenciosos de Cuba e Indochina. Exteriormente, el poder que gozaban los medios de información, aliados del sistema, manipulaba las noticias, sin poder esconder, sin embargo, las revueltas negras, la brutalidad policial, el Movimiento por los Derechos Civiles, los primeros sit-in (sentadas de protesta de los estudiantes), la psicodelia, el movimiento contra la violencia, un disenso llevado adelante mediante la no participación, la liberación individual, el abandono de la sociedad, la búsqueda de nuevas experiencias internas y externas, la voluntad de construir un mundo propio del que se erradicasen las lacras humanas de la violencia, el engaño, la competitividad, la tecnología, todas ellas síntomas de deshumanización.
La música también experimentaba convulsiones.
De los principios auténticos del rock’n’roll de los primeros años de la década de los 50, se llegó a principios de la de los 60, y el rock’n’roll ya se había distanciado del blues, perdiendo con ello todo el bagaje instintivo, sincero, erótico, emocional y de contestación que había tenido en sus inicios, convirtiéndose en una mediocre historia de mercado, de inversiones y publicidad, con ídolos falsos, fórmulas musicales vacías e incluso sentimentalismo.
El rock’n’roll en había perdido toda la fuerza y la consistencia que le caracterizaba; el mercado había reabsorbido la primera expresión juvenil auténtica. La primera oleada se apagó y el rock’n’roll terminó siendo una música dulzona más.

El renacimiento del folk

La siguiente oleada no sólo trajo un nuevo sonido, sino que fue ante todo la expresión de un clima cultural y político nuevo entre la juventud. Lo que el rock’n’roll había despertado en los jóvenes se ponía ahora de manifiesto a través de una nueva consciencia. La música de esa generación fue, durante un cierto tiempo, el folk.
El nuevo movimiento  hacía suya la tradición de las canciones políticas en comunión con los espirituales negros; se escribían canciones expresamente para manifestaciones, para la acción comunitaria, constituyéndose en un “movimiento cantante”; retomando la tradición iniciada por los sindicalistas, se preparaba el camino para la marcha triunfal de la folk-song, que haría su presentación en público en el Festival  de Newport en 1963, todo un acontecimiento político.
Entre esos cantantes figuraban Phil Ochs, Bob Dylan, Joan Baez y  Peter La Farge , entre otros muchos.




Los temas de la tradición popular fueron redescubiertos e ingresaron a amplias capas de la juventud. Pero la realidad social y el espíritu eran diferentes. Ya no eran vagabundos y la Gran Depresión hacía tiempo que había desaparecido. El público estaba ahora formado por jóvenes estudiantes comprometidos en el Movimiento de los Derechos Civiles y su actitud respecto al folk significaba la posibilidad de una acción política en el momento actual, un enfrentamiento directo con un sistema vacío de valores. 
 A diferencia de la canción popular europea, la canción popular norteamericana no se limitaba a temas intrascendentes o a la exaltación de un idilio, sino que adoptaba un compromiso político relacionado directamente con la realidad social de la vida cotidiana.
En principio los intérpretes fueron calificados de “cantantes de protesta”, aparecieron solos en el escenario y se convirtieron en abogados de los compromisos de su público donde, hacían suya la causa de los negros, protestaban contra los excesos de la economía capitalista norteamericana.
Joan Baez y Bob Dylan. Representantes del folk-song en Cambridge en 1974

Todos ellos cantaban canciones políticas. Sin embargo existen diferencias con la folk-song de los pioneros, ya que la identificación con los problemas de la época de la depresión era obviamente imposible, y por ello, la folk-song, en lugar de expresar una experiencia colectiva, paulatinamente pasó a convertirse en algo íntimo, personal y existencial.
Después del renacimiento de la folk-song, los demás, motivos, situaciones, y tramas del folk tradicional se tradujeron a la música pop, otorgándole un nuevo rostro, con el toque de intimismo y vago compromiso social que anunciaba la música pop de los años de la rebelión, llena de crítica.
El instrumento rey sería la guitarra acústica y un montón de intérpretes se lanzarían a la exploración de sus sonidos en Bob Dylan, Joan Baez (a los que dedicaré una entrada a cada uno de ellos)






 Country Joe Mcdonald 
Feel-Like-I'm-Fixin'-To-Die Rag 
Man from Aphabaska
 Kiss my Ass 
 Flying High

Paul Simon, compositor de las canciones del dúo Simon & Garfunkel,(a los que dedicaré una entrada para ellos) los guitarristas de The Byrds, los futuros Eagles y muchos otros empezaron su carrera con este regreso técnico a las fuentes, influyendo más tarde en toda la música rock de los 60.

El fin del folk-song

El paso del folk acústico al idioma musical del rock no se realizaría sin provocar resistencias; para que pudiera llevase a cabo se necesitaba toda una estrella, y aun así, a riesgo de que a todos los fundamentalistas de la folk-song les parecieran ser el el imperdonable.
En el Newport Font festival de 1965, Bob Dylan subía al escenario con la guitarra eléctrica bajo el brazo y la multitud suspiro llena de frustración.
La guitarra eléctrica era el odiado símbolo del rock’n’roll y ahora aparecía en manos del hombre que había sido como un profeta, como el símbolo de una traición, de una ruptura.
Ése público escucharía dos canciones con el alma en vilo, en completo silencio, Dylan actuada acompañado por la Paul Butterfield’s Blues Band, pero al iniciar el tercer tema, parte del público le conminó a deshacerse de la guitarra eléctrica, Dylan dejó de tocar y se fue.
El cantante Peter Yarrow tuvo que ir a buscarlo y volver con él al escenario.
Bob Dylan se acercó al micrófono con los ojos anegados del lágrimas y cantó su despedida con su antigua guitarra: It’s All Over Now, Baby Blue.
Esta actuación significaría una importantísima transformación en la historia de la folk-song.
No sólo se tratab de la competencia entre dos instrumentos, ni del nuevo concepto folk rock.
Ello puso en entredicho la folk-song como tal, así como su función a partir de entonces.
A partir del Newport Font Festival de 1965, había visto la luz un nuevo género, el folk-rock, que sintetizaba la energia sonora, los sonidos y los ritmos del rock y las armonías y las letras de los sutiles poemas del moviemiento folk.
Pero eso será en próximas entradas.



Montserrat Caballé


¡posa't bona!
Montserrat Caballé se recupera de un ictus leve
Durante una actuación en Rusia, la diva sufrió el infarto cerebral, 
que le hizo caer y romperse el húmero del brazo derecho

Escucha a Montserrat Caballe

*** A dia 26 de Octubre
Montserrat Caballé sigue "estable" en la UCI del Hospital Sant Pau de Barcelona.
*** A 31 de octubre Montserrat Caballé es dada de alta.
El Auditorio de Barcelona confirmó ayer que Montserrat Caballé podrá actuar el próximo día 11 de noviembre en este equipamiento en el concierto solidario "Voces para la esperanza", a beneficio de la investigación contra el cáncer.
¡qué gran mujer! ¡qué gran persona!

viernes, 19 de octubre de 2012

Miguel Ríos. Prototipo del rockero español

La figura de Miguel Rios es legendaria en la historia del rock español.
Miguel es tal vez el “rocanrolero” por excelencia, el intérprete que con mayor coherencia ha defendido siempre su postura de intérprete de rock’n’roll y que además ha vivido su propia vida de acuerdo con este arquetipo.
Sus primeras grabaciones, efectuadas en aquellos años en los que el turista estaba de moda, presentaban una estética acaramelada, frecuentemente con acompañamiento de orquesta, y se alejaban de los ritmos que habían popularizado los intérpretes norteamericanos del rock’n’roll.
Sin embargo, muy pronto Miguel Rios adquiriría plena consciencia de su singular papel en el panorama musical español, y casi como si hubiera podido intuir que una treintena de años después se le recordaría como el mayor, tal vez el único rockero español de la historia, se olvidó de seguir los imperativos dictados por discográfica y se dedicó simplemente a hacer rock’n’roll.
Desde hace más de cuarenta años Miguel Rios sigue siendo fiel a su credo, y sí debiéramos hacer caso de sus propias palabras, tendremos a Miguel Ríos durante mucho tiempo, puesto que “ los viejos rockeros nunca mueren”.

Miguel Ríos nació en Granada en 1944.
Gracias a su trabajo en la sección de discos de unos grandes almacenes descubrió de muy jovencito la música de los cantantes norteamericanos, preferentemente Paul Anka, Elvis Presley y Ricky Nelson.
Ello le animó a presentarse en un concurso de la radio, a raíz de lo cual fue contratado por el empresario de una discoteca. El futuro rockero número 1 de España debutó profesionalmente en 1961, y a pesar de su juventud, llamó la atención de ciertos personajes de la noche granadina, que le empujaron a grabar algunas cintas y a enviarlas a Madrid. Cuando le contestaron que su música interesaba, se fue a la capital.
Era la época del twist, y Miguel se convirtió en un gran especialista en este estilo. Un discos tras otro dedicados a recrear el ritmo de moda en una serie que nos ha dado títulos como el twist, twist de Saint tropez, twist del reloj, spanish twist o un twist del mundo.
En este momento Miguel pasó a ser Mike, para ponerse a tono con los nuevos tiempos y empezó una vertiginosa actividad que le llevaría a sacar al mercado una serie de temas que habrían de encumbrarle poco a poco, hasta lo más alto de la popularidad: La pera madura,  Popotitos (Miguel Rios y Enrique Guzman) , El chico yeyé, Tú sí tienes ángel.

Las matinales del Price

Su asociación con Los Relámpagos sería legendaria. Con ellos actuarían dos veces en las matinales del circo Price, aquel foro de los nuevos grupos españoles que tanto habría de hacer por el nacimiento del rock en España.*** Los Relampagos Historia.

Corría el año 1963, y el éxito alcalde Miguel con Los Relámpagos fue tan grande que se puede decir que allí empezó la carrera fulgurante de nuestro rockero. De entre las canciones citadas, una de ellas,  Popotitos sería su catapulta hacia la popularidad, su lanzamiento definitivo, hasta el punto que con esta canción lograría desbancar por primera vez a los más importantes grupos del panorama nacional, cosa que a partir de ese momento conseguiría en muchas más ocasiones.

En este momento se intentó aprovechar la popularidad de Miguel para su entrada en el mundo del cine. En 1964 Pedro Lazaga le dirigió en Dos chicas locas, locas,(fragmento del film) una típica comedia concebida para el lucimiento de las gemelas Pili y Mili, en la que Miguel Ríos encarnaba al enamorado de una de ellas; la presencia de las dos gemelas, más la de dos cantantes entonces muy de moda, Miguel Ríos y Tito Mora, no ilustraba más que el oportunismo del momento ye ye, que al año siguiente tendría su explosión definitiva. Tres años más tarde Miguel Ríos aparecería por última vez en un filme, en el que era ya protagonista absoluto, El guitarrista de Hamelin.(fragmento del film)

El himno a la alegría

Había llegado el momento del cambio de rumbo. Tal vez cansado de la línea seguida hasta entonces, cambio de compañía discográfica y en plena búsqueda de sus raíces y de su identidad grabó un algunos de los temas más hermosos de toda su carrera: El río, Vuelvo a Granada, No sabes cómo sufrí, Yo sólo soy un hombre, Contra el cristal etc..
El cambio de concepción de su carrera se evidenció con la grabación de lo que sería su primer larga duración propiamente dicho, en 1969, Mira hacia ti, puesto que hasta entonces sus álbumes no habían sido más que recopilaciones de sencillos y de E P de éxito.


Album mira hacía ti

En 1969, con motivo de la celebración al año siguiente del segundo centenario del nacimiento de Ludwig van Beethoven, el último movimiento de su novena sinfonía, con adaptación musical del compositor y director Waldo de los Ríos, fue motivo de inspiración de la canción llamada Himno a la alegría, que se convirtió en un éxito mundial interpretado por Miguel Ríos.
El disco aparecería en todas las listas de éxitos, y abriría a Miguel Ríos los mercados internacionales. Primero llegaría el triunfo en Holanda, siguieron en Francia en Suecia en Alemania y finalmente en los dos mercados más difíciles del globo, gran Bretaña y los Estados Unidos, en total más de tres millones de discos vendidos.

Los setenta

En los últimos años de la década de los sesenta, Miguel Ríos viajó a los Estados Unidos, deseoso de ver de cerca las nuevas estéticas y los nuevos valores que habían nacido al abrigo del "verano del amor" californiano, de la psicodelia y de la cultura underground, y que en nuestro país no habían llegado más que muy mitigados. Tras su regreso Miguel siguió grabando, y cosechó algunos éxitos, aunque no tan importantes como el irrepetible del Himno a la alegría. Sus siguientes álbumes representaron una continuación de la línea más rockera del intérprete. En 1969 aparecía el álbum Miguel Ríos y al año siguiente Despierta.


Album Despierta


Miguel vivía una época de gran despliegue de energía tanto vital como musical. Los dos años siguientes registraron la aparición de dos nuevos álbumes que pasarían, a pesar de su calidad, algo desapercibidos. En 1971, Unidos, incluía temas intimistas junto a otros cortes rockeros más en la línea que había desarrollado hasta el momento.


Álbum Unidos


Conciertos de rock y amor, que salió al mercado en 1972, era el primer álbum en directo de un artista cuyo poderío se expresaba con todo su esplendor más que en un escenario que en un estudio. El álbum recogía versiones electrizantes de sus temas de siempre.



Conciertos de rock y amor

Sabor

Memorias de un ser humano, grabado en el año 1974, era, según la propia definición de Miguel ríos, la conjunción de un cantante solista y un grupo de rock duro, y era el primer disco cuya producción puede ser controlada totalmente por el propio artista, quien haría lo propio con La huerta atómica, de 1976.



Memorias de un Ser Humano





Álbum La huerta atomica

Entre árboles y aviones
Una casa en la guerra
Yankee Johnny
Bienvenida, Katherine
Una siesta atómica
El consultorio atómico de la sra. Pum
El carnaval de los espectros (I)
La burbuja antirreacción
La canción del Megacristo
El carnaval de los espectros (II)
Por el hombre futuro

Miguel Ríos seguía mostrando una trayectoria totalmente coherente, y el giro aparente que representaría Al andalus en 1977, un álbum en el que rimado a la búsqueda de su raíces como andaluz, recordó a más de uno otro cambio de rumbo de hacia 1967 con Vuelvo a Granada, ya se había caracterizado otro momento clave el intérprete: la vuelta a los orígenes tras una época expansiva, para recapitular y tal vez, tras el retiro, proponer algo nuevo musicalmente hablando.



Álbum Al Andalus

Al-Andalus
Azahara
Un día en Mojácar (partes I y II)
Balada de la alondra y el gavilán
El cinco a las cinco
Guadalquivir
La blanca oscuridad

Y lo nuevo vendría con uno de sus álbumes emblemáticos, Los viejos rockeros nunca mueren. Aparecido en 1979, constituía, tras su relativo eclipse, su vuelta a la primera línea del panorama musical; Miguel lo hacía, además, con la música de sus orígenes, el rock más puro.

 Los viejor rockeros nunca mueren


Rock pa'l ministro
Verano del '78 (Mojácar)

Rock'n'roll boomerang en 1980 y Extraños en la noche, al año siguiente no serían más que continuaciones de larga duración de 1979, que prepararían, con canciones tan brillantes y populares como Santa Lucía,  El neón rosa,  Un caballo llamado muerte,  La ciudad de neón,  Banzai  y El bluees del autobús, la gran explosión del doble en directo Rock & Ríos, una declaración de principios desde su mismo título.
Miguel optó en este brillante trabajo por un rock pegadizo, pero respetuoso con las raíces.
El disco, que se acompañó con el lanzamiento paralelo de un vídeo de la actuación, fue record de ventas y durante el verano del 82 se escuchó por todas partes.


Album  Rock & Rios

CD 1:

CD 2:

El laberinto
Salida #3


Formaba parte todo ello de una profunda reflexión que movería al cantante andaluz a apostar por la línea que más satisfacía a su público y, sobre todo, a él mismo. O como el propio Miguel diría: "cuando en directo tocaba el medley del rock'n'roll notaba que conectaba visceralmente cola frente, y me dije estás haciendo el canelo, aquí tienes una comunicación efectiva".

Al año siguiente, en plena vena creativa, aparecería Rock de una noche de verano. 




Miguel Ríos ha cantado a lo largo de su carrera temas compuestos por una gran diversidad de autores algunos de los cuales tenían bastantes pocos puntos en común común con su trayectoria musical. De Joan Manuel Serrat, Augusto Algueró y María Ostiz a José Luis Armenteros, Juan Pardo y Roque Narvaja (a quien debe uno de sus títulos más bellos y célebres, Santa Lucía) pasando por Waldo de los Ríos ( como también se podría decir a Ludwig van Beethoven, responsable indirecto y lejano de su mayor éxito de ventas).
Pero Miguel imprimió a todas las canciones, ya fuera La novena sinfonía, El chico ye yé o los innumerables twist de sus primeros tiempos.
Su propia personalidad del rockero, su estilo inconfundible que le ha permitido morir y resucitar en varias ocasiones a lo largo de su trayectoria.

Los discos aparecidos en los 90, entre los que destacaron La encrucijada en 1984,
Rock en el ruedo en 1985



El año del cometa en 1986


Boabdil el Chico (se va al norte) 



y Miguel ríos en 1989 nos trajeron a un Miguel que repetía los clichés de su gran éxito de inicios de la década.



Una raya más
El libro de la selva


Después nos sorprendió con amagos de retiro y la consiguiente reaparición explosiva.
Muchos aficionados a la música del gran rockero así lo esperaban,  así como todos sus colegas de profesión, que nunca dejaron de declarar su admiración y respeto por este gran profesional.

Por otra parte Miguel supo continuar en el candelero interviniendo en otros medios. En el año 1985 dirigió y presentó en TV,  una serie de programas sobre la historia del rock español, bajo el título genérico de ¡qué noche la de aquel año!, en los que pasó revista a todos los grupos que le fueron contemporáneos a lo largo de su dilatada carrera.


Y siguió en la brecha...pero eso será otro dia.